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Cómo nos pueden  localizar en situaciones extremas

15 de marzo, 2019

Es difícil llegar a imaginar la cantidad  de información que Google tiene de todos nosotros, datos que hemos cedido voluntariamente como usuarios de la macro compañía. Pero como es sabido por todos, hay datos más sensibles que otros. Es el caso de la información sobre nuestra localización, un dato relevante en muchas ocasiones para resolver situaciones de extrema preocupación. Esta información se obtiene a través de una serie de fórmulas como es la captación de señales de WIFI o mediante el sensor GPS en nuestros teléfonos.

En los últimos tiempos estos datos están siendo muy útiles para resolver casos en los que deben intervenir los intervenir cuerpos de seguridad. Las autoridades acuden a Google, que les proporciona la información de localización de los usuarios que se encontraban presentes en un área donde se ha cometido algún suceso de relevancia, a cierta hora o en un sitio concreto.

Google tiene la capacidad de identificar  todos los dispositivos móviles en el área donde ha tenido lugar un suceso en un periodo de tiempo de seis horas. Además, la compañía puede recabar  la información sobre localización de los terminales que había en un periodo de 33 horas en una extensa área urbana, que pueda englobar el área donde ocurre el caso concreto del que queremos extraer información relevante.

Una vez que Google recaba dicha información y la facilita a los distintos cuerpos de seguridad, estos disponen  de los datos de cualquiera que hubiera pasado en ese momento por el área delimitada. Hay que tener en cuenta que no solo se facilitan aquellos datos de los dispositivos Android, cualquier iPhone que use aplicaciones como Google Maps también aparecerá en los registros.

Esto facilita el trabajo de dichas autoridades sobre todo a la hora de encontrarse frente a casos de desapariciones o delitos similares. Con la cantidad de datos de localización que se le puede pedir a Google sobre sus móviles, no resultará difícil asociar su ubicación con los delitos.

Cualquier información que Google almacena se podrá proporcionar a los cuerpos de seguridad  bajo una orden judicial. El problema es que el consentimiento –incluso en la UE con la nueva normativa de protección de datos– del usuario para procesar todo ese enorme volumen de información no siempre está claro.

Es por ello, que en muchas ocasiones el que las aplicaciones sepan mucho sobre nuestros movimientos pueden convertirse en una baza para salvarnos de alguna situación de extremo peligro, o para resolver algún caso en el que se ha cometido algún delito de máxima envergadura.

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